RELAJACIÓN MUSCULAR INTENSO

“La tensión continuada de los músculos causa gradualmente la acumulación de los elementos que producen la fatiga (ácido láctico y gas anhídrido carbónico), lo que desemboca en el endurecimiento de las fibras musculares, que pierden su poder de contracción. El flujo de la sangre y linfa se ve entonces reducido, y la nutrición capilar deviene insuficiente. Si el endurecimiento continúa aparece una contractura, y si esta afección no se corrige, la funcionalidad de los nervios se estanca, los órganos internos y el sistema endócrino resultan afectados, con la consiguiente pérdida del equilibrio corporal, derivando en enfermedades ante la baja de defensas del organismo. La alternación entre la presión aplicada en la terapia y la relajación muscular aumenta considerablemente el riego sanguíneo del músculo, fortaleciéndolo y reanimando las funciones del metabolismo de los tejidos. Estimulando los nervios sensitivos y motores.”